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Sobre
Víboras y Vacas:
Las Huellas del pasado en la construcción
de identidades locales

Introducción
El presente proyecto plantea abordar el patrimonio
cultural intangible del extinto Pueblo de Víboras, localidad
vinculada al origen de las ciudades de Carmelo y Nueva Palmira,
departamento de Colonia.
Se pretende continuar profundizando dentro de la
línea de investigación en antropología social, iniciada en el
proyecto CSEAM: Participación de las Comunidades Locales en la
Recuperación del Patrimonio Arqueológico (2002), a cargo del Dr.
Lezama.
Participaron de esta investigación
interdisciplinaria desde la antropología social el Lic. Vega y el Bach.
Sánchez, quedando las actividades de campo, el procesamiento de datos,
conclusiones, y coordinación general del área, a cargo de la Dra.
Romero. Este equipo registró a través de la oralidad, la presencia y
vigencia del sitio histórico Víboras en la conformación de la
identidad local carmelitana.
Se pretende continuar la labor de investigación
en base a tres criterios fundamentales:
a) ampliar el espectro de informantes, tomando ahora
como centro la ciudad de Nueva Palmira (y zona de influencia), para así
cotejar estos resultados con los datos obtenidos en la referida
investigación;
b) incorporar al análisis de los datos obtenidos,
las fuentes documentales de época (Archivo Artigas, partidas de
bautismo, matrimonios, defunciones), contrastando éstos entre si, y con
los hallazgos antropológicos;
c) Realizar una síntesis crítica antropológica
donde resalten aportes socioculturales.
El objetivo es realizar un aporte en la compresión
de la dinámica cultural del extinto poblado sacando a luz las
representaciones colectivas, que en la actualidad, en forma de relatos
tradicionales refieren al mismo, nutriendo las identidades carmelitana y
palmirense.
Fundamentación y antecedentes
Antecedentes históricos
El extinto poblado de Víboras se ubicaba en una loma
cercana al curso medio del arroyo homónimo, siendo la cabeza del Partido
de Las Víboras, antigua administración política que comprendería
hoy buena parte del departamento de Colonia y una fracción del de
Soriano, totalizando una extensión aproximada de 5000 kms².
De entre la breve bibliografía existente sobre el
sitio destacan las publicaciones de Vadell (1955), Barrios Pintos (1971)
y Gallardo (1978), pudiéndose a partir de estos autores trazar un
bosquejo cronológico del extinto pueblo.
Generalmente se acepta 1758 como año de fundación;
en febrero de ese año se accede a la petición de Palacios de erigir
una capilla en su hacienda, en torno a la cual según Vadell se genera
el primer núcleo del pueblo (1955: 49). Éste se formaría como un
pequeño asentamiento (16 ranchos) en torno a la Parroquia, y hecho
llamativo con relación a esa demografía: incluía de cuatro a cinco
pulperías.
Sin embargo existen documentos que refieren a la
presencia en la zona (durante el siglo XVIII) de una reducción de
indígenas guaraníes: en 1746 el Obispo de Buenos Aires, Fray de
Peralta, dispuso que el fraile Mareco evangelizara a estos indígenas en
su propia lengua. Pero ésta sería de corta duración y sin aparente
continuidad con el pueblo (op. cit.: 48).
Por otra parte es preciso destacar que este enclave
fue estratégico en lo que a control de las actividades comerciales de
la Banda Oriental se refiere, por tanto el núcleo original también
podría haber surgido (la duda está implícita en todas las fuentes
documentales) en torno a un puesto de control militar fronterizo.
Comenta hacia 1789 el visitante y naturalista
austriaco Haenke sobre estos emplazamientos: ".puestos de
Dragones de dos a cuatro hombres que sirven de postillones y maestros de
posta, este regimiento forma un cordón de 80 a 90 leguas en los varios
puestos que ocupa desde Maldonado a Martín Chico". (en Barros-Lemez,
1992: 86). En realidad, este límite occidental debe hacerse extensivo
hasta la Reducción de Soriano, y tiene el propósito de hacer efectivo
el control del importante contrabando que conllevaba la presencia
portuguesa.
Un personaje que se radica en la zona, delegado con
el cargo de Teniente de Infantería de la Guardia de Dragones de
Víboras, y posteriormente en la muy próxima Calera de las Huérfanas,
es Don Juan de San Martín, padre del eximio héroe, que mostrará
una destacada actividad administrativa y militar, abalando su posterior
designación hacia la Comandancia de Yapeyú (Vadell, 1958: 107).
Hacia 1802 se produce un pedido de traslado del
poblado al Rincón de Escobar encabezado por el párroco De la Fuente.
Este pedido se fundamenta en la pésima ubicación topográfica, en el
alejamiento del puerto de las Vacas y en la mala calidad de las aguas,
que en definitiva eran motivo del pobre desarrollo del pueblo. El
pedido fracasa porque las tierras en que pretendía instalarse el nuevo
pueblo (actual emplazamiento de Carmelo) eran propiedad de Melchor
Albín, poderoso terrateniente de la zona. En 1809 el nuevo párroco
Leiva reitera sin éxito las gestiones de traslado, esta vez al Puerto
de las Higueritas (actual Nueva Palmira).
Durante la Revolución, la situación política del
pueblo se torna cada vez más confusa, acompasando el ritmo general de
la marcha política que imponía aquel conflictivo tiempo.
En 1812, en correspondencia enviada por Chagas
Santos a Diego de Sousa se afirma que las tropas artiguistas destruyen
el pueblo, aunque otros documentos de la época recogen información
según la cual éste fue atacado por el Capitán español Michelena, que
iba tras "insurgentes artigueños" (op. cit.: 466).
Es preciso aclarar que Artigas tenía un profundo
conocimiento de la zona ya que: "el 8 de enero de 1800 era
nombrado por el Marqués de Sobre Monte [sic] el Ayudante Mayor
de Blandengues José Artigas para vigilar conjuntamente con el Partido
de Santo Domingo Soriano el de Las Víboras, en cuya comisión
persiguió desertores, vagos y ladrones e hizo decomisos de mulas y
caballos a contrabandistas ..." (Barrios Pintos, 1971: 382).
El retiro de Artigas del sitio de Montevideo, en
enero de 1814, complica aún más la situación; el Teniente Oroná toma
el pueblo y combate en distintas escaramuzas con fuerzas artiguistas. El
6 de abril de 1814 se reporta que el pueblo queda prácticamente
abandonado, ya que la mayor parte de su población ha marchado
voluntariamente con Artigas (Gallardo, 1978: 80-85).
En 1815, el presbítero Dámaso Larrañaga, de vuelta
de su famosa visita a Artigas en Paysandú, deja su descripción sobre
el poblado: "... En su contorno el terreno es muy desigual; las
casas todas de paja, pero muy esparcidas, y tendrá casi la Misma
población que S. Salvador; apesar de ser mucho más antiguo; ni creo
pueda progresar porque los Vecinos no tienen tierras, debiendo pagar el
arrendam.to de la semilla que siembre...". (en Archivo
Artigas, Tomo XXIII: 156).
Una vez finalizada la dominación porteña de la
Provincia Oriental, Artigas accede al pedido de traslado del pueblo al
Rincón de Escobar, donándose a cada vecino que quiera mudarse un
cuarto de cuadra y habilitándose la erección de una nueva capilla en
ese emplazamiento. Quedaría así fundado el pueblo de Las Vacas
(posteriormente Carmelo).
Se cita la transcripción original del documento de
José Artigas, con fecha 12/2/16, abalando la mudanza del poblado
así como la utilización de materiales (piedra granítica labrada
fundamentalmente) de la abandonada Calera: "...en este orden
prosederá el Sor. Alcalde dela Vívoras con su vecindario aformar el
nuebo pueblo contribuyendo cada uno por su parte asu engrandesim.to
yconsu eficasia al progreso p.a lo/Cual sedo aveneficio del mismo pueblo
la calera delas huerfanas: p.a cuyo fin pondra el Sor Alcalde un vecino
onrrado,q.e vele p.r su conserbación, y q.e su producto se dedique a
veneficio del mismo pueblo,porlo mismo cuydará, q.e los escombros,y
ruinas, q.e se hallen en ellas se apliquen ala construcion dela yglecia,
segun lo pide el vecindario ylo demas se conserbe yleso p.a el faum.to
detan util establecim.to". (Archivo Artigas, Tomo XXVI: 86)
Sin embargo los habitantes de Víboras, no parecen
presentar interés inmediato en mudarse; el 10 de mayo de ese año, el
Alcalde en ejercicio (Hipólito Montes de Oca), comunicó al Cabildo de
Colonia que no se presentó ningún vecino del partido con interés en
trasladarse a la nueva población (Vadell, 1958: 84).
En 1817, como consecuencia de la segunda invasión
portuguesa, el pueblo es ocupado por fuerzas lusitanas, declarando hacia
1822 su incorporación al Imperio de Brasil, jurando el 26 de febrero de
1824 su Constitución.
El 25 de agosto de 1825 el Diputado por la Villa de
Víboras, Ignacio Barrios, firma el acta de Declaración de la
Independencia en Florida. El 18 de julio de 1830 es jurada la
Constitución de la República, ahora independiente.
En 1830 Leiva retoma los intentos para erigir un
pueblo en el Puerto de las Higueritas; el 26 de octubre de 1831 en un
acto presidido por este párroco es finalmente fundada la población de
Nueva Palmira.
Tradicionalmente se ha aceptado que la desaparición
de Víboras se produce durante la Guerra Grande. En mayo de 1846, se
libró un enfrentamiento entre las fuerzas comandadas por Fructuoso
Rivera y Jaime Montoro. Luego de un violento combate, que incluyó
acciones en el mismo pueblo de Víboras, resultaron triunfantes las
fuerzas riveristas, sumándosele a la victoria el posterior saqueo,
siendo el poblado completamente arrasado (Barrios Pintos 1971: 474;
Gallardo 1978b: 58-59).
Sin embargo Almeida (historiador palmirense) publica
recientemente datos reveladores. Señala que Antonio Susso, propietario
de miles de cuadras de campos en Colonia y Soriano, reclamó en 1852 la
propiedad de las tierras que correspondían al antiguo ejido de
Víboras. La Comisión Auxiliar de N. Palmira redacta una nota
informando al respecto a la Junta de Colonia, que es elevada a su vez al
Gobierno Superior. En esta se constata que los antiguos pobladores
habían vuelto a ocupar sus posesiones, señalándole al gobierno la
existencia de familias pobres e indefensas expuestas a ser expulsadas
por la fuerza pública; ésta mediación concluye infructuosa: el 1° de
abril de 1862 Francisco Laguna se dirigió a la Junta del Departamento
de Colonia, afirmando que en febrero de ese año y por disposición del
Juzgado Civil, fueron incendiados la veintena de ranchos que pretendían
repoblar. Este hecho olvidado e ignorado constituiría, el final
definitivo de Víboras.
Antecedentes arqueológicos y antropológicos
El primer investigador en realizar una excavación en
los campos donde se erigió el extinto poblado fue Lucas Roselli. Este
arqueólogo aficionado señala el hallazgo a 70 centímetros de
profundidad, de un gran cimiento de piedra en forma de arco construido
al modo opus insertum, piedras cuadrilongas, triangulares,
y lo que el autor cita como una novedad: acuñadas con huesos; a la
misma profundidad reporta el hallazgo de una superficie a modo de piso,
construida con tejuelas de poco espesor y ubicada en lo más alto del
sitio. Supone Roselli que podría haber sido un "fortín" (Roselli,
1970: 19). De esta forma aporta los primeros elementos que cuestionan la
versión originalmente propuesta por Vadell (basándose en el relato de
Larrañaga), que afirma que el pueblo estaba conformado por simples
ranchos de paja (en Archivo Artigas, Tomo XXIII: 156).
Durante los años 1998 y 1999 un equipo dirigido por
la Dra. Sonnia Romero, realizó un estudio de etnología regional en la
región coloniense.
Las ciudades de esta región se caracterizan por un
intenso contacto con la población argentina (especialmente el visitante
porteño), propio del contexto de situación fronteriza, planteándose
localmente la problemática de una posible pérdida de identidad.
Más específicamente, son comunes las versiones informales que
adjudican a los habitantes de esta región, y a sus jóvenes en
particular, una supuesta identificación con todo lo argentino,
atribuyendo este hecho a un debilitamiento de la identidad
local-nacional. En el proyecto de Romero se propuso caracterizar la
región coloniense en términos de identidades culturales,
priorizándose el relevamiento de valores culturales actualizados. A
tales efectos se aplicó una metodología de observatorio y técnicas
cualitativas de relevamiento de campo en Colonia del Sacramento, y
posteriormente, en cinco ciudades del departamento incluyendo a Carmelo
y Nueva Palmira.
Como resultado de este trabajo se señala que: "…
los comportamientos identitarios son observables, que incluso en el
discurso de los más jóvenes se registran manifestaciones de arraigo en
el territorio, de reconocimiento del lugar propio físico y social …"
(Romero, 2000: 129).
Se indica además que los sitios históricos
presentes en el departamento refuerzan simbólicamente el sentimiento de
pertenencia y la identidad local, haciéndose un uso social e informal
del potencial identitario de los mismos (op. cit.: 127-146;
Romero 2001: 69-93). Estos hallazgos refutan las versiones informales y
estereotipadas, constituyéndose en el punto de partida a la hora de
abordar la elaboración identitaria de carmelitanos y palmirenses.
Durante el año 2002 (agosto-diciembre) se
desarrolló el proyecto CSEAM: "Participación de las Comunidades
locales en la Recuperación del Patrimonio Arqueológico". En este
proyecto de extensión se propuso hacer participar a estudiantes,
docentes, e interesados, en la investigación de arqueología histórica
colonial desarrollada sobre el Pueblo de Víboras. Asimismo se trabajó
en coordinación con la Dra. Sonnia Romero, realizando un relevamiento
de la tradición e historias o vivencias personales a propósito de este
lugar histórico y en relación con la actual conformación local
identitaria (Lezama, 2002: 2).
A tales efectos se constituyó un equipo de trabajo
integrado por el Asistente Lic. Andrés Florines, los Ayudantes Lic.
Rafael Suárez, Bach. Alejandra Bardier y Bach. Sofía Buschiazzo
(aspectos arqueológicos del proyecto), Lic. Javier Vega y Bach. Víctor
Sánchez (aspectos antropológico-sociales).
En una primera fase de trabajo y convocatoria se
realizaron tres talleres basados respectivamente en: Antropología
social, Histórico-Documental, Cultura Material, que contaron con la
participación de estudiantes, historiadores locales, e interesados en
general.
En una segunda fase se realizó un relevamiento de
documentos relativos al extinto Pueblo de Víboras en el Archivo General
de la Nación, así como en el Museo y Archivo del Carmen (Carmelo);
también se llevaron a cabo tareas de campo y laboratorio. Las tareas
arqueológicas de campo implicaron la recolección superficial de
objetos para un área total de 14.000 m2, constituyéndose en
la más extensa recolección superficial en la historia de la
arqueología nacional, sondeos que totalizaron 10 m2, así
como la localización de estructuras y rasgos en el terreno, que
incluyó el emplazamiento del cementerio.
En la etapa de laboratorio se diseñó la página web
del proyecto, se digitalizó la referencia de posición de los
materiales recuperados en la recolección superficial aplicando los
programas Surfer y Autocad y se procesaron los materiales arqueológicos
recuperados en el terreno. El hallazgo de abundantes restos de ladrillos
y tejas desacredita más aún la versión de Vadell.
Las tareas de antropología social implicaron la
realización de 11 entrevistas a vecinos del actual paraje de Víboras e
historiadores locales, análisis y desgrabación de las mismas, así
como de cuatro entrevistas aportadas por la fonoteca del Museo y Archivo
del Carmen.
En el Taller de Antropología Social surgió un
tópico insospechado previo al inicio de la investigación, es
concretamente la referencia al desarrollo de un sentimiento anti-artiguista
entre algunos descendientes viboreros. Este sentimiento se
fundamenta en la creencia que el prócer habría ordenado ¡arrasar el
pueblo! Hasta el momento en las indagaciones realizadas no se pudo
constatar la veracidad de este hecho más allá de la dudosa versión de
Chagas Santos (en Barrios Pintos, 1971: 466); sin embargo esta ausencia
de documentación no modifica el hecho de que el anti-artiguismo es uno
de los elementos constitutivos de la identidad viborera. Un informante
comentaba:
"...incluso Artigas decían que... que los
últimos ranchitos que quedaban los prendió fuego para que no quedara
nadie. Decían eso, que Artigas cuando mudó el pueblo para… para
acá, el arroyo de las Vacas acá, yo me acuerdo que comentaban eso...
que los últimos ranchitos que quedaban, que la gente no quería irse,
entonces vino Artigas y los prendió fuego para que se fueran, para que
no quedara nadie".
Hay que recordar que las versiones de relatos
históricos o míticos percibidos y transmitidos por los informantes
como verdaderos, son susceptibles de haber sufrido
transformaciones, a medida que circulan a través de la sociedad, en su
dimensión de tiempo y espacio (ver Lévi-Strauss en Las Mitológicas);
de todas formas y como se constató en las entrevistas realizadas, la
versión que relaciona la destrucción del pueblo con el prócer está
fuertemente vinculada a una identidad viborera.
Esta particular representación de Artigas,
constituye un contraste notorio respecto a los actuales carmelitanos que
ostentan con orgullo el ser habitantes de la única ciudad "que
fue fundada por el héroe". Por cierto, los participantes del
Taller realizado en Carmelo destacaron el carácter cosmopolita de su
ciudad, reconociendo una "presencia viborera" en la
elaboración identitaria carmelitana. Se detectó asimismo un hecho muy
significativo; los carmelitanos hacen un uso social del potencial
identitario de Víboras: lo utilizan para diferenciarse de los
palmirenses. Los participantes del taller expresaron que los
carmelitanos reconocen cierta continuidad histórica con el extinto
poblado, mientras que los palmirenses no la asumirían. Esta versión emic
encuentra su fundamento en la fluida comunicación vía terrestre que
existió entre Carmelo y Víboras, mientras que ella no era posible
entre el extinto pueblo y Nueva Palmira debido a la existencia de
grandes arenales.
Los carmelitanos expresan que para el antiguo
habitante de Víboras, de la misma forma que para el "moderno
viborero" (actuales vecinos próximos al sitio histórico), el
Puerto de Vacas habría representado una "opción de
salida". La continuidad histórica entre ambos poblados se
delata en el hecho de que muchos apellidos de Carmelo se remontan al
extinto pueblo. Esta distinción tendría su asidero en que: "...es
al mismo tiempo inclusión y exclusión: identifica al grupo (son
miembros del grupo los que son idénticos en una en una determinada
relación) y lo distingue de los otros grupos (cuyos miembros son
diferentes de los primeros en la misma relación). Desde esta
perspectiva, la identidad cultural aparece como una modalidad de
categorización de la distinción nosotros/ellos basada en la diferencia
cultural". (Cuche, 1999: 111).
Es obvio que para completar este cuadro es necesaria
la versión palmirense.
Las entrevistas se estructuraron de acuerdo a los
siguientes ejes temáticos: vida en el pueblo, objetos recuperados en
el sitio, ubicación de la Iglesia y el Cementerio, lugares relacionados
con el pueblo, referencias a construcciones realizadas con materiales de
Víboras, relatos sobre luces malas y aparecidos, relatos sobre tesoros,
fin del pueblo, la figura de Artigas (fue incluido debido a las
versiones que se registraron en el Taller sobre su actuación en el
Partido de Víboras), y la significación del pueblo para el
entrevistado.
De forma prácticamente espontánea surgió una
temática inesperada: la presencia de las Masilotti en relación
con la búsqueda del tesoro donde antiguamente se erigía el pueblo de
Víboras. Los relatos sobre este evento constituyen una particular
representación colectiva. Un informante nos comentaba:
"… y un domingo de mañana, me acuerdo
siempre, […] llegaron en un auto negro precioso dos señoras, con unos
sombreros así [señala con las manos], chofer, un auto inglés, y eran
las Masilotti que andaban preguntando por el pueblo de las Víboras.
Nosotros les dijimos, les dimos las indicaciones […], fueron, porque
ellas habían andado buscando en Montevideo, en el Cementerio Central
[...] ¿En qué año fue eso? Yo me acuerdo… para un poquito, este...
en el 47, 48, 50, del 47 al 50 más o menos en esos años. Debe haber
sido que fueron, que fueron ellas, porque es más o menos la época en
que buscaron en Montevideo, que buscaron el Cementerio Central…Ellas
fueron a buscar porque decían que había un tesoro en el pueblo de las
Víboras ...". Se registraron varios relatos similares.
Otro punto a destacar es el reporte por parte de los
vecinos de la zona, de la abundante presencia de piedras, ladrillos y
tejas, que conjuntamente con los hallazgos de Roselli y los realizados
en la etapa de recolección sistemática y sondeos, son elementos que
claramente refutan la versión aceptada y difundida originalmente por
Vadell.
Esta certidumbre también había tenido su desarrollo
local en forma independiente y contraviniendo también a la línea
interpretativa impuesta por dicho autor; L. T. donador del terreno donde
se erige actualmente el monolito conmemorativo al sitio histórico
comentaba:
"Natalio Vadell, que era un gran escritor y hay
que respetarlo mucho, decía que las casas eran todas techo de paja y
paredes de terrón. Y yo le porfié en: ¿porque había semejante
segmentaciones de piedra para mantener las paredes de barro con el techo
de paja? Tiene que haber habido grandes poblaciones. Rústicas... sí,
como esa que esta ahí en donde ustedes sacaron, pero esas
segmentaciones que las sacaban con un pico, de seis, siete metros, ¡que
hay piedra en cualquier cantidad! Esas grandes segmentaciones eran para
sostener moles no pa’ sostener una pared de barro y un techo de paja
…".
Es necesario considerar que Leiva, en su petición a
Artigas para trasladar la población de Víboras sobre el río Uruguay y
arroyo Las Vacas, solicitó el permiso para utilizar las ruinas de la
Calera de las Huérfanas en la construcción de la Iglesia del futuro
poblado, aprobando Artigas la gestión el 12 de febrero de 1816 (vide
Pág. 3); sin embargo no se produjo un traslado masivo a Las Vacas
(actual Carmelo). Una hipótesis planteada por el equipo de
investigación, es que los materiales de la Calera fueron utilizados en
Víboras a partir de la aprobación de la solicitud efectuada por
Artigas. Se situaría así el momento de construcción y origen de las
estructuras en piedra a partir del año 1816, ubicando la descripción
de Larrañaga de 1815 en una etapa urbana previa (basada en adobe y
paja).
El Archivo Artigas ha servido como valioso
instrumento para el análisis de esta información, se han detectado
unas 84 citas referentes directamente a Víboras, o a los puertos de
Vacas y Víboras, que esperan ser analizadas.
Se recogió una frase de sumo interés, transmitida
en el seno familiar de uno de los entrevistados, respecto a Rivera y la
destrucción de Víboras:
"... que mi madre, cuando ella se casó… por
herencia de dichos así de familia, me decía que una china de aquel
tiempo decía: ‘estábamos muy bien nosotros aquí con nuestro General
Montoro, y vino éste pardejón Rivera y nos quemó el pueblo’".
El registro de relatos transmitidos de generación en
generación, relativos a la vida en el pueblo y fundamentalmente su
destrucción, constatan la vigencia de una fuerte tradición oral.
Además se recogieron multitud de experiencias de los entrevistados con
relación al emplazamiento concreto donde se erigía el poblado de
Víboras: historias, ubicación de referentes materiales (el antiguo
pozo, ubicación de estructuras, posible emplazamiento de la capilla) y
materiales-vegetales (viejo naranjo agrio, higuera y ombú hoy
todos extintos). Todos estos elementos, en definitiva, dieron una
dimensión mucho más vasta respecto al lugar que ocupa el sitio en la
construcción imaginaria/identitaria.
Fundamentación
La huella del extinto Pueblo de Víboras está
presente en los vecinos de la zona en forma de representaciones
colectivas que toman en parte, la forma de relatos tradicionales. Aunque
de forma diferenciada y a veces contrapuesta, éstos nutren la constante
elaboración identitaria de carmelitanos, y seguramente palmirenses. Por
lo tanto, la continuación en las tareas de relevamiento y examen de
estos relatos, permitiría realizar avances sustanciales en la
comprensión de estas identidades locales y sus eventuales
contraposiciones; de esta forma se realizaría un significativo aporte
en el estudio de la dinámica socio-cultural de una zona estratégica
para la integración regional.
Por otra parte, el abordaje de la tradición oral y
experiencias personales en torno al pueblo, se torna en un complemento
fundamental al análisis de las fuentes escritas, aportando elementos
que pueden no estar recogidos en la documentación específica,
facilitando a su vez la labor arqueológica.
Las tareas de investigación y de interpretación
socio-culturales, iniciadas en el proyecto de referencia, delinearon una
problemática particular que está lejos de encontrarse agotada.
Mediante la continuación de esta línea de investigación se aportarán
elementos que contribuirán al conocimiento y mantenimiento del
patrimonio cultural intangible de una importante región de nuestro
país.
Particularmente, en el aludido proyecto, se tomó
como base de operaciones la ciudad de Carmelo, realizando una sola
entrevista a un residente de la otra ciudad vinculada históricamente
con Víboras, Nueva Palmira. Se hace necesario a los efectos de
continuar y ampliar esta investigación, incluir la realización de
entrevistas a vecinos de esta ciudad y su zona de influencia. En dicha
localidad se verificó la presencia de familias descendientes y personas
relacionadas con su historia (a modo de ejemplo los Albín).
Se prevé además la realización de actividades de
difusión de las investigaciones socio-antropológicas en Carmelo y
Nueva Palmira, poniendo especial énfasis en la participación de los
jóvenes. De esta se pretende contribuir al conocimiento de estas
poblaciones respecto a sus orígenes, tan vinculados con el Pueblo de
Víboras.
Asimismo el desarrollo de este proyecto
proporcionaría datos que servirían como base a una propuesta de
turismo histórico que integre este emplazamiento a los muy próximos y
conocidos: Estancia de Narbona, Calera de las Huérfanas y el Molino de
los Ingleses.
Por último, mediante este trabajo se aportarían
elementos fundamentales en la reflexión y debate de las comunidades
implicadas respecto a sus particularidades locales, instancias cada vez
más necesarias en un contexto caracterizado por la creciente
integración regional y el avance del modelo neoliberal-globalizador.
Objetivos
Objetivos generales:
a) aportar elementos que contribuyan a la
elaboración de una visión integrada e interdisciplinaria sobre
sitios de Arqueología histórica.
b) realizar un aporte en la comprensión de la
construcción identitaria carmelitana y palmirense.
c) contribuir al conocimiento, mantenimiento y
difusión, del patrimonio cultural intangible (acervo oral) relativo
al extinto Pueblo de Víboras.
Objetivos específicos:
a) realizar un aporte en la comprensión de la
dinámica cultural del Pueblo de Víboras y Partido homónimo, en
relación a los acontecimientos históricos del país y la región,
a través del relevamiento y análisis del Archivo Artigas y otras
fuentes documentales.
b) verificar la presencia de una tradición oral
relativa a Víboras en la ciudad de Nueva Palmira y su entorno
rural.
c) advertir el lugar y relación de los relatos
tradicionales referidos al Pueblo de Víboras, en la Identidad
carmelitana y palmirense.
d) desarrollar instancias específicas de
participación e intercambio con las comunidades locales de las
ciudades de Carmelo y Nueva Palmira, poniendo especial énfasis en
la participación de los jóvenes.
Estrategias y Actividades de Investigación
La investigación implicará las siguientes fases
interrelacionadas:
a) relevamiento bibliográfico.
Se complementarán los avances realizados en el
proyecto de referencia (Archivo General de la Nación, Museo y Archivo
del Carmen) con el análisis de la documentación recogida en el Archivo
Artigas y otras fuentes documentales (partidas de bautismo, casamiento,
defunción). Por otra parte se realizará un relevamiento bibliográfico
relativo a la presencia de las Masilotti en nuestro país y
particularmente su actividad en la región. El análisis se centrará en
aquellos aspectos que permitan comprender la dinámica cultural y la
participación que en el pasado poseyó y al presente aún posee, el
Pueblo de Víboras, en las elaboraciones identitarias de carmelitanos y
palmirenses.
b) trabajo de campo:
b1) identificación de los informantes. En una
primera instancia se establecerán contactos con algunos informantes ya
ubicados en Nueva Palmira a los efectos de ubicar otros nuevos
informantes en esta ciudad y su entorno rural, vinculados en alguna
forma al extinto pueblo.
b2) realización de las entrevistas. Una vez
identificados los informantes se realizarán las entrevistas
pertinentes.
c) procesamiento y análisis de la información
recabada:
Una vez finalizadas la etapa de relevamiento
bibliográfico y realización de entrevistas, se procederá a procesar y
analizar la información obtenida. Las entrevistas serán desgrabadas y
posteriormente se realizará un análisis comparativo. Como mínimo se
elaborará un documento a ser presentado en una posterior etapa de
difusión.
Materiales y Métodos
En la etapa de relevamiento
bibliográfico, se realizará un fichado de contenido. Hasta el momento
se han ubicado en los XXXIII volúmenes publicados del Archivo Artigas,
84 entradas referentes al Pueblo de Víboras. El análisis se llevará a
cabo desde una óptica antropológica.
Se propone desde dicha documentación, abordar en la
medida de lo posible, al poblador de Víboras, intentando visualizar
parte de su entramado mayor de relaciones y representaciones simbólicas
(Cabrera, 1994: 221). Por otra parte se contrastarán los relatos
tradicionales –representaciones colectivas- recogidas entre los
informantes (incluyendo las versiones relativas a las Masilotti) con las
fuentes escritas.
Como se explicitó anteriormente, la etapa de
campo implica la realización de entrevistas a informantes seleccionados
previamente; éstas serán de tipo semi-dirigido utilizándose a tales
efectos una cartilla estructurada de acuerdo a los siguientes ejes
temáticos: vida en el pueblo, objetos recuperados en el sitio,
ubicación de la Iglesia y el Cementerio, lugares relacionados con el
pueblo, referencias a construcciones realizadas con materiales de
Víboras, relatos sobre luces malas y aparecidos, relatos sobre tesoros,
presencia de buscadores de tesoros (con especial énfasis en las
Masilotti), fin del pueblo, la figura de Artigas, y la significación
del pueblo para el entrevistado.
Se registrarán con una grabadora tipo palmrecorder,
en microcasettes. Sin perjuicio de este hecho, inmediatamente a
la realización de la entrevista, y a efectos de facilitar la etapa de
procesamiento, se tomarán notas en la libreta de campo, respecto a las
condiciones y circunstancias en que fue llevada a cabo, así como de los
aspectos más relevantes de la misma. Se complementará esta etapa con
fotografías tomadas con una cámara reflex PENTAX.
Las entrevistas serán desgrabadas utilizando el
procesador de texto Word XP para Windows. Posteriormente
se realizará un análisis, agrupando y comparando las distintas
respuestas de los informantes según los ejes temáticos ya
explicitados. A tales efectos se utilizará el propio Word, o en
la medida que los costos y disponibilidad lo permitan, un software
específico como el ANTHROPAC o el CODE-A-TEXT.
Sin perjuicio de eventuales avances, los resultados
de trabajo se presentarán en un documento, que será difundido en uno o
dos Talleres instrumentados con ese fin (ver Instancias de Difusión).
Cronograma de Ejecución
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Meses |
Relevamiento bibliográfico |
Talleres iniciales |
Campo |
Desgrabación entrevistas |
Procesamiento de los datos |
Taller final |
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Marzo |
X |
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Abril |
X |
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Mayo |
X |
X |
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Junio |
X |
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X |
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Julio |
X |
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X |
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Agosto |
X |
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X |
X |
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Setiembre |
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X |
X |
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Octubre |
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X |
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Noviembre |
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X |
X |
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Diciembre |
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X |
X |
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Enero |
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X |
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Febrero |
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X |
X |
Resultados esperados y estrategias de difusión
Mediante la realización de este proyecto, a través
del trabajo complementario del relevamiento documental y de Tradición
oral, se realizarán avances en el conocimiento sobre la dinámica
cultural del extinto Pueblo de Víboras y del Partido homónimo, así
como de su papel en la construcción identitaria de carmelitanos, y
palmirenses. De esta forma esperamos aportar elementos significativos a
la hora de reflexionar y discutir sobre la inserción de estas
comunidades locales en el ámbito regional y global. Asimismo
pretendemos desarrollar instancias específicas de participación
mediante la realización de Talleres en la ciudad de Carmelo y Nueva
Palmira.
En los dos primeros (abril de 2003), se convocará a
estudiantes liceales, profesores, historiadores locales, e interesados,
a los efectos de plantear los lineamientos principales de la
investigación y los resultados obtenidos hasta el momento.
Valiéndonos de la provechosa experiencia previa, se
plantea como lugar de realización del Taller en Carmelo, al Museo y
Archivo del Carmen, contando con la colaboración del Director de dicha
institución. Respecto al Taller en N. Palmira aún no se ha determinado
el lugar físico de su realización.
En el Taller final (diciembre de 2003) con la misma
convocatoria y lugar a definir, se discutirán las conclusiones del
trabajo.
Con los resultados de la investigación se producirá
un documento, entregándose en principio copias al Museo y Archivo del
Carmen, así como a las bibliotecas de los liceos de Carmelo y Nueva
Palmira. Asimismo se propone publicar los avances realizados en la
página web del proyecto de referencia.

Bibliografía
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